¿Quiénes somos?

¿QUIÉNES SOMOS?

Mi nombre es Mónica Fernández Fernández , y soy la directora de «Galapagar Psicología». Soy graduada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Internacional de la Rioja y terapeuta EMDR por el Instituto Español de EMDR.

¿Cuáles son su formación y su experiencia profesional?

Tanto mi formación como mi experiencia profesional abarcan todo el ciclo evolutivo de la persona: desde la psicología infantil, pasando por la psicología del adolescente, de la pareja, de las personas adultas y del ámbito familiar.

Mi trabajo se asienta sobre una sólida experiencia profesional: evaluaciones e intervenciones psicoterapéuticas con niñas/os y adolescentes con y sin trastornos del neurodesarrollo, intervenciones familiares y de pareja, psicoterapia con mujeres víctimas de violencia de género y/o sexual y psicoterapia con adultas/os en situación de vulnerabilidad. He trabajado con ONGs de diferentes países, he hecho intervenciones como musicoterapeuta y a través del psicodrama, programas de intervención psicosociales con población penitenciaria y psicoterapias grupales y del desarrollo personal.

¿Cuál es su perspectiva de trabajo?

«Si tu única herramienta es un martillo, tiendes a tratar cada problema como si fuera un clavo.» Abraham Maslow

He utilizado esta frase para responder a la pregunta porque me siento muy identificada con ella. Mi perspectiva de trabajo no responde a un solo modelo de intervención, sino a muchos de ellos. De esta manera, cuento con muchas herramientas (no solo un martillo) para tratar cada problema con la especificidad que necesita (no todos son clavos). Esta perspectiva de trabajo es la llamada perspectiva integradora.

Este enfoque es muy útil porque se adapta a la necesidad y a la manera de ver el mundo de cada persona. Así, por ejemplo, una persona que sea muy emocional necesitará una intervención distinta a una persona que sea muy racional, y desde este modelo de intervención es posible tratar con éxito ambos casos.

Para detallar un poco más en profundidad en qué consiste, voy a resumir cuáles son las corrientes psicológicas que integro en mi práctica profesional:

-Terapia EMDR

EMDR son las siglas de «Eye Movement Desensibilization and Reprocesing». En español significa «Desensibilización y Reprocesamiento por los Movimientos Oculares».

Este abordaje terapéutico está basado en evidencia científica y se utiliza para desensibilizar y reprocesar traumas psicológicos. Así, se ayuda a la persona a atenuar los efectos negativos que acarrea vivir eventos traumáticos.

La terapia EMDR utiliza técnicas basadas en estimular de forma bilateral los hemisferios cerebrales. Sin embargo EMDR es mucho más que estas técnicas. De hecho, la técnica en sí no se utiliza en todos los pacientes, si no que se utiliza únicamente en los casos cuyo tratamiento lo requiere. La terapia EMDR proporciona un marco teórico muy completo que permite tanto entender el origen del malestar de la persona como intervenir sobre él de forma muy eficaz.

-Cognitvo- conductual

Esta corriente se centra en cambiar lo que la persona piensa (cognitvo) y lo que la persona hace (conductual). Los resultados que produce son muy eficaces y valorados en el ámbito científico. Sus técnicas son muy útiles para tratar problemas como la ansiedad o la falta de control de los impulsos.

Humanismo

El autor pionero de este enfoque fue Carl Rogers. Dentro del humanismo existen muchas ramas, una de las más conocidas es la terapia Gestalt. Es un enfoque que da una gran importancia a la empatía y la aceptación incondicional del paciente por parte de la terapeuta, cosas que me identifican mucho. Para mí, cuidar el vínculo con el/la paciente y que éste/a se sienta acogido/a, respetado/a y valorado/a es prioritario. Así, sus técnicas son muy útiles para trabajar sobre todo lo relacionado tanto con lo emocional como con lo relacional.

He participado, y sigo participando siempre que se organiza un nuevo ciclos de sesiones, en varias de las ediciones de supervisión de casos desde el enfoque humanista organizadas por el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid.

-Terapia sistémica

Este enfoque aplica la teoría de sistemas a su teoría y a su práctica. Entiende que cada problema personal es multicausal y es parte de un contexto: cultural, social, familiar… Así, entiende que es más fácil para una persona cambiar si también lo hace su contexto. Es muy útil para trabajar problemas que incluyan el factor social, como los familiares y los de pareja.

-Perspectiva de género

Esta perspectiva no constituye una corriente psicológica en sí, pero lo añado porque es uno de los puntos importantes en mi forma de trabajar. De hecho, cuento con un título del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid que me avala como experta en intervención con mujeres víctimas de violencia de género.

Trabajo desde la perspectiva de género en todos los casos, ya que es imposible entender a un ser humano sin tener en cuenta los factores socioculturales a los que se ha visto expuesto, y uno de los factores más importantes es el género. Éste influye en como sentimos, en como pensamos y en como nos relacionamos, por lo que tenerlo en cuenta es garantía de calidad en la intervención psicológica.

¿Hay algo más que avale su profesionalidad?

Sí. Soy miembro del colegio oficial de la Psicología de Madrid (M-32634) siendo, además, miembro de su sección de psicología clínica, de la salud y de la psicoterapia.

¿Cómo informarse más sobre su forma de trabajar?

Si quieres conocer más a fondo cómo trabajo, te invito a contactar conmigo sin compromiso y a preguntarme cualquier duda que te surja. Además, te animo a leer mi blog, en él encontrarás muchos artículos que te darán más información sobre muchos temas que me parecen importantes y también sobre mi manera de abordarlos.

Galapagar Psicología colabora con:

×